testimonio de sanacion natural de las migranas

Entrevista a Séfora Bermúdez, ex paciente de migrañas: “Si sigues comiendo lo mismo, haciendo lo mismo y pensando lo mismo seguirás teniendo las mismas migrañas”

Séfora Bermúdez es ex migrañosa, emprendedora, y una mujer enfocada en ayudar a personas que sufren hoy el padecimiento que ella sufrió: fuertes crisis de migrañas periódicas que la incapacitaban y le impedían continuar con su día a día.

Tuve el gusto de conocer a Séfora a través de la blogosfera y enseguida me enamoré de su historia, de su misión y de su mensaje esperanzador y empoderador. Y supe que tenía que ayudar a compartir su historia.

Séfora nos explica como haciendo un intenso trabajo personal consiguió librarse de este (común) trastorno de salud. Lo hizo a través del desarrollo personal y de consciencia y la adopción de hábitos saludables. Pero mejor que te lo cuente ella.

Breve introducción a las migrañas

Según la Sociedad internacional del dolor de cabeza (International headache society), la migraña es una cefalea primaria, frecuente e incapacitante con una alta prevalencia y un enorme impacto socioeconómico y personal.

Se subdivide en dos tipos:

  • Sin aura
  • Con aura: que son síntomas neurológicos visuales.

Entrevista con Séfora Bermúdez y su testimonio de sanación natural de Migrañas

sefora bermudez migranas testimonio

Conoce a la protagonista de este testimonio

Se llama Séfora Bermúdez, es de Barcelona, tiene 35 años, está casada y tiene un niño de 6 años. Es emprendedora y la mentora fundadora de Vivir Sin Migraña, fruto de su experiencia personal de curación.

Séfora, ¿Cómo comenzaron tus crisis de migraña y cómo evolucionó este problema?

Cuando estudiaba en la universidad sufría unas 3 o 4 migrañas a la semana. Eran muy incapacitantes y me duraban 24 horas.

Yo tenía aura, así que todo el proceso comenzaba con la visión de unas estrellitas blancas. Entonces ya sabía que mi pesadilla iba a comenzar. Rápidamente un fuerte dolor se extendía por la nuca, el lado izquierdo de mi cabeza y el ojo.

No soportaba la luz, el ruido, hablar ni que me hablasen. Tenía que encerrarme en mi cuarto a oscuras con náuseas y cancelar todos mis planes.

Además de mis dolores de cabeza sufría dolores de espalda y de estómago.

Tomaba muchos analgésicos y pese a que mi bolso parecía un botiquín ninguno acababa de funcionarme.

Era muy infeliz y estaba hundida.

Imaginarme así para toda la vida me destrozaba por dentro.

¿Cuál fue para ti el punto de inflexión? ¿Ese momento en que dijiste: "Basta, hasta aquí hemos llegado"?

Un día, viajando en tren a la Facultad de Biología, sufrí unos fuertes efectos secundarios de un relajante muscular recomendados por mi médico.

En la ambulancia decidí que no podía seguir así.

Pese a no tener nada grave mi salud estaba muy dañada y me sentía en un pozo sin fondo, en unas arenas movedizas en las que, cada vez que tomaba una decisión me hundía más y más.

Pasados unos días y ya recuperada del susto comencé a cambiar.

Mi objetivo era muy ambicioso: ser feliz.

Por aquel entonces desconocía que la migraña podía curarse, así que mi única intención era mejorar mi salud en su conjunto incluyendo la parte emocional y mental.

¿Nos puedes explicar un poquito más sobre estos cambios que realizaste y cómo fueron mejorando tus crisis de migrañas?

Como pienso que las respuestas siempre están en los libros me sumergía en las bibliotecas durante horas. Durante semanas analicé libros de medicina, psicología, meditación y nutrición.

Y una vez los leía ponía en práctica lo aprendido.

Comencé mejorando mi alimentación. Eliminé el azúcar de mi vida y aumente la ingesta de frutas y verduras.

Paralelamente comencé a asistir a clases de yoga y meditación que cambiaron mi forma de ver el mundo y aprendí a relajar mi cuerpo exageradamente tenso sin yo ser consciente.

Durante meses analizaba mi comportamiento, mis reacciones y mis pensamientos como si los viera desde fuera.

Cada día, durante dos o tres horas, me proyectaba un cine mental, en donde la película de mi día a día pasaba frente a mis ojos analizando como evolucionaba y que podía mejorar.

Dejé de evitar todo aquello que me daba miedo y me provocaba ansiedad: estar en espacios cerrados, relaciones familiares concretas, hacer ejercicio… y las iba superando una a una.

 

¿Consideras que tus crisis de migraña están totalmente superadas? ¿Cómo te sientes hoy por hoy?

Después de unos meses de cambios tras el incidente del tren, un día me di cuenta que mis migrañas habían desaparecido, ¡no sabía que eso podía lograrse!

A partir de entonces cada vez que explicaba mi historia a algún migrañoso me preguntaban cómo había logrado hacerlo.

Es por todos ellos que decidí compartir toda mi experiencia con quién estuviera interesado.

Ayudar a otros a superar sus migrañas.

Gracias a mi proyecto he conocido a muchas personas que han recorrido el mismo camino que yo y que también se han librado de sus fuertes dolores de cabeza.

Con la pedagogía del neurólogo el Doctor Goicoechea he aprendido que el dolor te protege. Tu cerebro te protege de situaciones, comida o personas que considera peligrosas, pero que no lo son.

Así que es un error evaluativo, pese a que el dolor es real, lo que lo origina no.

Y ese es un camino que tu cerebro ha aprendido desde hace años.

Y al igual que se aprende se puede desaprender mediante la repetición y la no evitación de los desencadenantes para salir de la hipersensibilización cerebral.

Porque llega un momento en que parece que cualquier cosa provoca migraña: comer mucho, comer poco, la menstruación, las tormentas, dormir poco…

Pero todo esto puede superarse.

Yo llevo 10 años sin ni una sola crisis.

Y sé que jamás tendré una.

Porque ya no soy la misma persona.

Soy una persona diferente en la que este síndrome ya no tiene cabida.

¿Qué consejos darías a una persona que sufre de migrañas o fuertes dolores de cabeza recurrentes?

La clave está en el cambio.

Porque si sigues comiendo lo mismo, haciendo lo mismo y pensando lo mismo seguirás teniendo las mismas migrañas.

Hay que exponerse a los desencadenantes, perder el miedo y encontrar estrategias para que el cerebro desaprenda a no reaccionar con dolor frente a estímulos que no lo requieran.

Agradezco enormemente a Séfora por la oportunidad que me da de compartir su relato y su mensaje.

Si te apetece seguir los pasos de su blog puedes suscribirte en http://seforabermudez.com/programa-gratis/ o contarle la historia de tu migraña escribiéndole un mail a la dirección info@seforabermudez.com. Le encanta recibir emails ¡y promete leerlos todos! 

Me encantará escuchar en el hilo de comentarios qué te ha parecido esta entrevista, ojalá te haya inspirado tanto como a mí.

Un saludo,

Cristina

 

Fuente (1) –  Sociedad internacional del dolor de cabeza (International headache society) http://www.ihs-headache.org/

Fuente (2) – Dr. Arturo Goicoechea https://arturogoicoechea.com/

13 comentarios en “Entrevista a Séfora Bermúdez, ex paciente de migrañas: “Si sigues comiendo lo mismo, haciendo lo mismo y pensando lo mismo seguirás teniendo las mismas migrañas””

  1. Hola Cristina, buen post sin duda.

    En el tema de las migrañas, tu estilo de vida es fundamental. Muchos de los desencadenantes tienen que ver con las cosas que haces o piensas.

    En la medida que evites todos los desencadenantes, la patología mejorará considerablemente o incluso, desaparecerá como en este caso.

    Un afectuoso saludo

    1. Hola Adela, gracias por tu visita y tu comentario. Evitar los desencadenantes puede ayudar, no lo dudo. Sin embargo, yo apuesto por la estrategia de Séfora, que es justamente irse enfrentando a los desencadenantes uno a uno y superándolos uno a uno. Esto hará que la persona no viva pendiente y temerosa de toparse con uno de esos desencadenantes, sino que será “libre” y podrá desarrollar una vida y actividad realmente normales. No puedo dejar de dar mi más sincera enhorabuena a Séfora por su capacidad de crecimiento personal y desarrollo emocional, y por todo lo conseguido para ella misma y todo lo ofrecido a los demás que hoy se encuentran en la misma situación en la que ella estuvo.
      Un saludo,
      Cristina

  2. Hola Adela.
    La hipersensibilización del cerebro migrañoso es tal que hace imposible la evitación de los desencadenantes pues estos van en aumento con el paso de los años. Por ejemplo un desencadenante habitual es dormir poco, pero también dormir mucho. Entonces, ¿dónde está la barrera exactamente? El enfrentamiento y la superación de todas las situaciones, personas o cosas consigue la eliminación TOTAl y DEFINITIVA de las migrañas.
    Un saludo.

  3. Gracias Cristina por tus palabras. Ciertamente no era muy consciente de lo logrado. Todas las personas que superamos totalmente nuestras migrañas ya no volvemos a pensar en ellas y, como tu dices, desarrollamos una vida en la más completa normalidad.
    Te agradezco sinceramente que me hayas dejado publicar en tu blog y pder difundir que una vida sin migraña es posible.
    Un fuerte abrazo.

    1. Hola Séfora. No he sufrido de migrañas pero no dudo que sea posible dejarlas atrás. Es una gran alegría para mi poder transmitir estos mensajes en los que creo profundamente. Gracias a ti Séfora, seguimos en contacto 😉
      Un abrazo,
      Cristina

  4. Hola Cristina, por suerte nunca he sufrido migrañas pero he visto a gente de mi entorno a sufrir por ello. Por eso me gusta mucho el enfoque de la entrevista: si sigues haciendo lo mismo, ocurrirá lo mismo. Me recuerda a la frase que me encanta y aplico, a menudo: si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo. De verdad, gracias por esta perspectiva que nos ayudará a enfrentar esta y otras enfermedades desde un punto de vista nuevo, y no desesperar.

    Un abrazo,

    1. Hola Ana, gracias por tu visita y tu comentario. Ciertamente es importante salir de la zona de confort (sobre todo si no es tan “cómoda”) y probar algo nuevo que pueda traer nuevos resultados.
      Por otro lado, ese es el mensaje que me gusta traer con estas entrevistas y testimonios: que no hay desgracia o situación que deba durar una vida entera, y que cuando nosotros cambiamos todo cambia a su vez.
      Un abrazo, guapa,
      Cristina

  5. Hola Cristina,

    Gracias por traernos tantos casos distintos, con denominador común: la superación de estas patologías a través del cambio de los hábitos.

    Yo misma suelo sufrir bastantes dolores de cabeza, más o menos intensos, y estas pautas acerca de la mejor alimentación, creo que son una clave por la que empezar. Parece mentira cómo la alimentación afecta más de lo que creemos en casos como éste. Por eso es importante tomársela en serio.

    Un saludo.

    1. Hola Conchi, gracias por tu visita y tu comentario. Desde luego la alimentación influye muchísimo más de lo que nos creemos y además a todos los niveles: dolor del cuerpo físico, estado emocional, propensión a enfermar, sistema inmune deprimido, niveles de energía e incluso la capacidad de tener un sueño reparador. Por esto que quiero acercar poco a poco estos mensajes a las personas que visitan mi blog, porque es importante saber la magnitud de la importancia de una alimentación correcta, y para que sepamos que el mal creado también es irreversible en la gran mayoria de casos, y se hace ganando consciencia y con un cambio profundo de hábitos.
      Espero que poco a poco consigas hacer remitir esos dolores de cabeza, un saludo guapa,
      Cristina

  6. Desde pequeña me dan unos dolores de cabezas de muerte, migraña jaqueca nunca he sabido diferenciarlos. Gracias por este post yo no soy amiga de la curación natural, pero con este testimonio creo que es lo que necesito.
    Saludos.

    1. Hola Alexandra, gracias por tu visita y tu comentario. Yo personalmente no creo que haya dolor o mal físico que ocurra que porque sí, todo tiene una razón y una raíz, y la medicina natural o las terapias naturales (o el propio desarrollo personal y cambio de hábitos) lo que hacen es indagar y actuar sobre la misma raíz y base del problema… ¿Cómo no creer en la curación natural? 🙂 Te animo a ahondar y encontrar tus “porqués” y atajar ese dolor desde su base misma.
      Un saludo guapa,
      Cristina

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