Destrezas para vivir con salud: [2] El Mindfulness

Lo oyes y lo ves por todos sitios. Libros sobre mindfulness, celebrities practicándolo y la gente de tu entorno hablando de ello. Pero… ¿qué es realmente el mindfulness y que hay en él para ti? 

Probablemente no eres diferente que el resto de los mortales y tú también sufres en mayor o menor grado el estrés frenético del día a día. Y probablemente funcionas como todas las personas tendemos a hacerlo: en piloto automático.  

El mindfulness, o atención plena,  es una herramienta muy poderosa para potenciar el autoconocimiento, protegerte contra el estrés o la ansiedad, favorecer la concentración, la creatividad y la resolución de problemas.

¿Qué significa mindfulness? ¿Qué es el mindfulness finalmente?

El mindfulness significa prestar atención de manera consciente e intencionada a la experiencia del momento presente, con una actitud de aceptación, compasión, honestidad y curiosidad de aprender.

El mindfulness y los hábitos

El mindfulness también se puede describir como lo contrario al modo de vida automático basado en los hábitos.

Los hábitos en sí no tienen nada de malo, tu cerebro está diseñado para crearlos y así realizar las tareas con mayor eficacia. Los hábitos se forman mediante un proceso de repetición y nos permiten  hacer cosas sin necesitar una conciencia plena.

Sin embargo, los hábitos también hacen que pierdas poder de decisión al actuar de forma automática.

También hacen que no disfrutes plenamente ni agradezcas los momentos maravillosos que se te regala la vida de forma habitual (como jugar con tu hijo, por ejemplo).

Si en vez de disfrutar del momento presente tu mente navega al futuro con pensamientos estresantes o negativos o al pasado con recuerdos o culpas, estás perdiendo la belleza y la magia de lo que en verdad está ocurriendo aquí y ahora.

¿Qué precio paga tu salud por el estrés que sufres?

Puede ocurrir que los niveles de estrés que sufras sean mucho más elevados de los que puedes humanamente sobrellevar.

Este estrés puede venirte de forma externa (actividad laboral intensa, cuidado de otras personas, falta de dinero) o de forma interna (pensamientos negativos y críticos acerca de ti misma o de otras personas, baja autoestima, emociones perjudiciales como la culpa o la ira).

Cuando el estrés pasa a ser crónico puedes presentar una o varias de las siguientes consecuencias:

  • Malestar y dolores físicos. Se estima que hasta el 75% de las visitas a los médicos guardan una relación directa con los efectos del estrés. Este se puede manifestar en el cuerpo en forma de: dolores de cabeza, migrañas, problemas digestivos o intestinales, mareos, disfunciones sexuales o dolor de espalda. Incluso puede causar hipertensión y problemas cardíacos y úlceras. Y en general debilita el sistema inmune por lo que nos deja a merced de otras enfermedades.
  • Efecto negativo en el bienestar mental. Nos puede provocar depresión clínica, agotamiento, ansiedad, y además reduce nuestra capacidad de concentración y aprendizaje.
  • Efectos negativos sobre las relaciones interpersonales. Reaccionamos de forma brusca, somos menos objetivos, menos pacientes y comprensivos, y menos empáticos. La relación con nuestros familiares se resiente.
  • Tendencia a las adicciones como vías de escape. Drogas, alcohol, exceso de comida, necesitar comer productos azucarados, etc. Quizás nos sirven como “alivios momentáneos”, sin  embargo a causa de estos vicios y el daño que nos hacemos sentimos aún más sufrimiento y estrés. Un pez que se muerde la cola.

¿Cómo nos ayuda el mindfulness a reducir el estrés?

#1 – Tomas más conciencia de tus pensamientos, por lo que puedes convertirte en observadora y ser más objetiva con ellos. Tu respuesta al estrés es más controlable por tu parte.

#2 – Tomas más conciencia de las emociones de los demás. Juzgarás menos y comprenderás más, serás capaz de ser más empática y reducirás las posibilidades de conflicto.

#3 – No reaccionarás en forma piloto automático ante las situaciones que se presenten. Aprenderás a tomar aire, pensar de forma efectiva y resolutiva, y llevar a cabo la mejor solución al problema.

#4 – Serás capaz de poner tu mente en el modo “ser”, que se asocia con la paz mental, la aceptación y la relajación,  en lugar del modo mental “hacer”, que se asocia con la acción y la respuesta al estrés.

#5 – Eres más consciente de las necesidades y mensajes de tu cuerpo. Podrás identificar de forma efectiva como se desencadenan las reacciones corporales ante los diferentes estímulos. Serás capaz de notar antes el dolor y actuar sobre él de forma consciente.

#6 – Serás más compasiva hacia ti misma y hacia los que te rodean. La compasión es clave para inhibir tu respuesta al estrés.

#7–  Mejorará tu capacidad de concentración. Podrás trabajar con mayor eficacia, aprender y fijar conocimientos más efectivamente, y fluir más.

#8 – Mejorar tu actitud ante el estrés. A través de la práctica de mindfulness tu propia actitud frente al estrés se modificará, y podrás empezar a ver cierto grado de presión como un estímulo positivo para llevar tareas a cabo con renovado optimismo.

Video Destacado: Mindfulness: El arte de vivir conscientemente | Andrés Martín | TEDxSantCugat

En definitiva la práctica de mindfulness puede ayudarnos a salir del estado de sonambulismo en el que nos encontramos, a ser más conscientes y estar más presentes, a incrementar nuestro bienestar, y a crear nuevas conexiones neuronales que favorecen la toma de mejores decisiones.

¿Y tú? ¿Tienes una experiencia que compartir sobre la práctica de mindfulness y como te ha ayudado a mejorar tu relación con el estrés? Me encantaría que me lo contaras en el hilo de comentarios más abajo.

Saludos,

Cristina

2 comentarios en “Destrezas para vivir con salud: [2] El Mindfulness”

  1. Pues si amiga Cristina, en esta semana se me somatizó la ansiedad a nivel fisico en molestias en el pecho, pulsaciones del corazón aceleradas y falta de aire, y para contrarrestarlo no me quedaba otra que hacer ejercicios de respiración consciente para calmar al cuerpo y luego ya más calmada me concentraba en el momento presente para no pensar ni pasado ni futuro y prestaba atención a todo lo sensitivo; si el agua estaba caliente o fría al lavar los platos; le textura del arroz al lavarlo; el olor de la mandarina al pelarla, etc y así se me pasaba la crisis que me venia de la nada porque era al despertarme de la siesta como si algo malo fuera a suceder.Si es que la mente es tu peor enemigo y lo que te dice, pues no es real…
    Me encantó el artículo, ya sabes que me gustan los relacionados a la gestión emocional y esta semana he estado leyendo TENSIÓN, MIEDO Y LIBERACIÓN INTERIOR Técnicas y caminos hacia una expansión de la conciencia y hacia una vida plena y creadora Antonio Blay .Te mando un abrazo infinito…y a seguir compartiendo conocimientos para el bien y la consciencia de la humanidad.??
    Dolce Elixir.

    1. Hola Dolce. Vaya chica, siento que hayas pasado por un pequeño periodo de ansiedad y espero que no se extienda en el tiempo. Menos mal que tu tienes las herramientas para tenerlo a raya y no dejar que la situación se desborde. Por esto que estar alfabetizados emocionalmente es tan importante y necesario. Me apunto el libro que me comentas, tiene una pinta fantástica. Yo me he leído “Practicando el poder del ahora” de Eckhart Tolle y también me ha llegado al alma. Justamente trata sobre lo que comentas, técnicas y herramientas para aprender a vivir en el ahora: el espacio donde no hay dolor, ni sufrimiento, ni juicio. 🙂 Gracias por tus bellas palabras y tu aporte, guapetona, te mando un gran abrazo,
      Cristina

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