sol pilares de la salud natural ancestrales

Los 7 pilares de la salud natural: Pilar #2 – El Sol

El sol ha sido utilizado desde la antigüedad como fuente preventiva y curativa de enfermedades. Sin embargo, desde hace ya bastantes años ha sido injustamente penado, gracias en gran parte a los intereses económicos de la industria cosmética.

No te dejes engañar, el sol es salud. Es tu médico y tu aliado en el cielo, nunca tu enemigo.

La clave es acostumbrar tu piel de forma progresiva al sol, incluir diariamente una breve rutina de exposición solar  y disfrutar sus grandes beneficios sin riesgos ni excesos.

Beneficios de la exposición al los rayos solares

Podemos obtener numerosos beneficios exponiendo nuestra piel al sol de 20 a 30 minutos al día. Algunos de ellos son:

  • Los rayos del sol en nuestra piel provocan que el cuerpo produzca vitamina D.
  • Fortalece nuestro sistema inmune: la exposición al sol aumenta el número de glóbulos blancos y linfocitos,  favoreciendo que nuestro cuerpo pueda luchar contra bacterias, hongos, virus y parásitos no beneficiosos para nuestro organismo. (¡El detox más natural!)
  • El sol actúa como un efectivo vasodilatador y aumenta la circulación de la sangre, ayudando a disminuir la presión sanguínea.
  • Favorece la belleza y salud de la piel: aparte de aportar mejor tonalidad y brillo a la piel, también ayuda a combatir problemas como el acné, la psoriasis y la ictericia entre otras.
  • Estimula la producción de serotonina que contribuye a hacernos sentir bien.
  • Estimula la producción de melatonina que favorece la regulación del sueño.
  • Nos protege frente al cáncer.
  • El sol es el más potente antiséptico natural que se conoce y contribuye a la rápida cicatrización de toda clase de heridas.
  • Existen 2.500 receptores de vitamina D en el ADN. No podemos sanar de enfermedades sin ella.

El sol y la vitamina D

La vitamina D pertenece al grupo de vitaminas liposolubles que se almacenan en el tejido graso del organismo. En concreto se almacena en los riñones y se libera hacia el hígado cuando es requerida.

Esta vitamina puede obtenerse a través de través de los rayos solares (90%) o de los alimentos (10%). También existen los suplementos.

Cuando las moléculas de colesterol debajo de nuestra dermis interactúan con los rayos ultravioleta  se produce una alteración que da lugar a una nueva molécula, conocida como colecalciferol o vitamina D3.

Es importante destacar que las personas que están en tratamiento para bajar los niveles de colesterol pueden sufrir fácilmente deficiencia de Vitamina D.

La vitamina D es la vitamina anti cáncer. No solo puede parar el desarrollo y proliferación de las células cancerígenas, sino que puede contribuir a convertir las células cancerígenas en células normales.

La vitamina D es fundamental para la fijación del calcio y el fosforo a nivel celular, y para alcanzar el equilibrio entre potasio y calcio o entre calcio y magnesio.

La deficiencia de vitamina D

Es más fácil sufrir deficiencias de vitamina D  cuando se vive en un país frío o zona con limitada radiación solar. Sin embargo, por increíble que parezca, la carencia de vitamina D es el defecto nutricional más frecuente en los españoles. Algo parecido sucede en Brasil, Australia o EEUU.  Siendo estos países de sol… ¿Cómo es esto posible?

Una  razón importante está en el miedo que se nos ha creado en torno al sol. Tenemos miedo al cáncer de piel y evitamos el sol, y cuando vamos a la playa o montaña usamos indiscriminadamente cremas solares  de alta protección que no nos permiten producir vitamina D.

Otra razón es que pasamos más tiempo en el interior de nuestras casas, oficinas y trabajos que nunca antes. Trabajamos muchas horas al día, utilizamos nuestro coche o transporte público para movernos, y pasamos gran parte de nuestro tiempo libre en casa o en espacios cerrados.

La deficiencia de Vitamina D: Grupos de riesgo

Los niños y adolescentes están entre los grupos de riesgo de déficit de vitamina D porque cada vez se juega menos en la calle o en el parque y se pasa más tiempo delante de la tele o jugando con tabletas, móviles o consolas en casa.

Los ancianos también son muy susceptibles ya que con la edad es más difícil sintetizar esta vitamina y se requiere más tiempo de exposición para obtener los mismos efectos.

Otro grupo de riesgo de deficiencia de vitamina D son las mujeres que han entrado en la menopausia y las embarazadas.

La deficiencia de Vitamina D: Enfermedades relacionadas

Si la deficiencia de vitamina D es una de las epidemias de nuestra era, la osteoporosis es otra. Y esta última está de nuevo directamente relacionada con la exposición al sol. Necesitamos esta exposición para poder producir vitamina D que haga que podamos fijar el calcio en los huesos.

Las enfermedades relacionadas con la carencia de vitamina D son muchas y muy variadas:

  • Obesidad y sobrepeso
  • Osteoporosis
  • Raquitismo
  • Crecimiento menor y retardado en adolescentes
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Cáncer
  • Presión arterial alta
  • Enfermedades autoinmunes
  • Diabetes tipo 2
  • Asma
  • Caries
  • Insomnio
  • Depresión
  • Dolor crónico

Claves para tomar el sol de forma responsable

Recomendaciones para tomar el sol eficazmente pero sin riesgos

  1. Toma entre 20-30 minutos de sol mínimo al díasin cremas ni protecciones solares. Las cremas solares comunes de supermercado y farmacia inhiben la producción de vitamina D y son altamente tóxicas. Lo veremos más abajo.
  2. Una vez la piel ha adquirido su pimentación poco a poco, la exposición al sol puede ser tan duradera como se desee en forma razonable.
  3. Llévate una prenda blanca, ligera y transpirable para cubrir tu piel cuando veas que empiezas a enrojecer y si vas a permanecer más tiempo expuesta al sol. Una gorra o sombrero ancho también son ideales.
  4. No te laves con jabón justo antes de tomar el sol ni te laves con jabón justo después de la exposición al sol, o también inhibirás la producción de vitamina D. El cuerpo requiere de una fina película de grasa en la piel para poder producir la vitamina D, y toma hasta 2 horas para desarrollar la vitamina D tras la exposición a los rayos ultravioleta.
  5. Mantente muy bien hidratada. Bebe 2 litros de agua al día mínimo. Y más aún si hay exposición al sol prolongada.
  6. Si es otoño o invierno y los días son cortos y no te da tiempo de tomar el sol, sal de la oficina y come tu tupper o bocadillo en un parque, y sal a caminar a la calle en tus descansos.
  7. Si necesariamente quieres tener algún tipo de protección elige una opción lo más natural posible. El aloe vera tiene cierto efecto bloqueador solar además de refrescar y suavizar la piel, y las cremas minerales naturales con base de óxido de zinc hacen perfectamente su función y no bloquean la producción de vitamina D.
  8. Lo mejor es desarrollar el bronceado poco a poco, con cortas exposiciones al sol. No existe mejor protección que aquella que tú misma desarrollas.
  9. Llena tu dieta de frutas y verduras frescas y crudas y tendrás los antioxidantes necesarios para contrarrestar cualquier daño causado por los radicales libres. Arándanos, tomates, zanahorias, espinacas y kale son ideales.
  10. Por favor, ¡evita quemarte! Precaución y sentido común.

Extremar la precaución con la exposición solar cuando existan las siguientes condiciones

  • Tuberculósis pulmonar evolutiva.
  • Enfermedades renales agudas.
  • Colesterol elevado.
  • Granos, espinillas, virtíligo, etc.
  • Casos graves de hipertensión arterial.
  • Cáncer de piel.
  • Hipertermia (fiebre)
  • Sueño: no se debe dormir al sol, sino a la sombra.
  • Enfermedades graves que obligan a guardar cama.

Las varices, piernas pesadas, etc. no son un problema siempre y cuando no estén inmobilizadas y se practiquen vaporizaciones más o menos continuadas.

 

Posibles efectos secundarios de la exposición solar

La comunmente llamada insolación es debida a una congestión del cerebro y provoca:

  • Nauseas.
  • Escalofríos.
  • Zumbido de oídos.
  • Tempreatura elevada.
  • Pulso más rápido.
  • Sed.
  • Ocasionalmente pueden producirse quemaduras de distinta gravedad.

Acerca de las cremas solares

El problema es que las cremas solares bloqueadoras de los rayos ultravioleta impiden que la síntesis de la vitamina D se lleve a cabo.

Además, estas cremas contienen nano partículas que ayudan a que la crema tenga buena consistencia y se extienda bien sobre la piel, pero son tóxicas para nosotros y para el medio ambienteEstas substancias tóxicas pasan al torrente sanguíneo y de ellas algunas incluso tienen la capacidad de imitar a los estrógenos e inducir cánceres hormono dependientes.

Toma nota para evitarlas como la peste: Methyl-benzylidene camphor (4-MBC), benzophenone-3 (Bp-3), octyl-dimethyl-PABA (OD-PABA), diethyl phthalate homosalate (HMS), octyl-methoxycinnamate (OMC). (Fuente)

Las gafas de sol

Piensa en tus ojos como una extensión de tu cerebro. La luz que entra por tus ojos envía mensajes a tu cerebro y así este sabe, según la cantidad de luz y rayos solares que entran, qué momento del día es, que condiciones solares hay, y qué mecanismos de protección de tu piel debe poner en marcha.

Te parecerá una tontería, pero si llevas gafas de sol y te expones al sol será más fácil que te quemes y que no puedas producir correctamente la vitamina D. Además, el uso de gafas de sol altera la percepción día y noche por parte del cerebro lo que puede incurrir en alteraciones del ritmo circadiano, problemas para conciliar el sueño por la noche y nerviosismo.

Por si fuera poco, la luz y rayos solares que entran a través de nuestros ojos hacen  que se estimule nuestra glándula pineal y se produzca serotonina. Por eso nos sentimos tan bien en los días soleados, la exposición al sol contribuye a nuestro equilibrio emocional. Además la estimulación de la glándula pineal nos ayuda a que durmamos mejor. ¿Te lo quieres perder solo por llevar esas gafas molonas?

Último pero no menos importante: El sol y la depresión

Los estudios han demostrado que el 80% de las personas que sufren depresión tienen alteraciones en los ciclos sueño-vigilia (ciclos circadianos), y se pueden beneficiar enormemente de terapias con luz brillante. La luz de las primeras horas de la mañana es la más aconsejable para ayudar a estas personas a resetear sus ciclos circadianos y mejorar su condición (fuente).

 

¿Y tú? ¿Eres de las que aún ve el sol como al enemigo o has aprendido a beneficiarte de sus bondades? Me encantará leer tu opinión en el hilo de comentarios más abajo. ¡Te espero!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.