Emociones que nos enferman: [2] La necesidad de Controlar y Dominar

Una persona que vive inmersa en una constante necesidad de dominar y controlar, es una persona que tiene mucho trabajo por delante en cuanto a  desarrollo personal, emocional y espiritual.

Esta persona, gozando de poco o ningún control sobre su mundo interior (pensamientos, emociones, sentimientos) se enfocara sistemáticamente en el control del exterior (las demás personas y situaciones). Y esto, evidentemente, es una batalla perdida.

En el fondo la gran causa detrás de la conducta y mentalidad de la persona controladora y dominante es su profundo miedo (a no ser querido, a no ser suficiente, a ser expuesto, etc.) asi como sus sentimientos de inestabilidad e inseguridad. 

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¿Está el nivel de control y dominio que buscas dentro de lo lógico y normal?

Puedes decirte verdad y hacerte un auto-diagnóstico:

  1. ¿Estás descuidando aspectos esenciales en favor de tu necesidad de control (sueño, correcta alimentación, relaciones, tiempo de ocio, paz interior)?
  2. Echando la mirada atrás… ¿Crees que el balance de tus esfuerzos controladores ha traído mayormente beneficios o inconvenientes a tu vida?
  3. ¿Controlas tu necesidad de control… o tu necesidad de control te controla a ti?
  4. ¿Harías cualquier cosa antes de mirar dentro de ti, encontrarte cara a cara contigo misma y empezar trabajar en lo que haya que trabajar?

¿Cuáles son las características de las personas que necesitan dominar y controlar el mundo exterior continuamente?

Las personas que sufren la continua necesidad de dominar y controlar a los demás y a las situaciones externas tienen ciertos rasgos en común:

  1. Necesidad continua y permanente de controlar el entorno: personas y situaciones.
  2. Valores morales muy bajos. Tienden a violar sus propios valores con tal de cubrir sus necesidades.
  3. Poco desarrollo emocional y espiritual, poca consciencia de sí mismos y de sus actos y repercusiones.
  4. Su preocupación número 1 es ejercer poder. Se disgustan terriblemente cuando no se les obedece o cuando se les desafía.
  5. Las relaciones que establecen con los demás son “parasitarias”. No se busca el bien común sino el bien personal. El interés prima por encima de los sentimientos.
  6. Son personas que se pueden describir como egoístas y centradas en sí mismas y sus objetivos personales.
  7. Tienden a invalidar las emociones de los demás.
  8. El poder que ejercen sobre los demás es utilizado para ventaja personal.
  9. La necesidad de control abarca todas las áreas de su vida: trabajo, pareja, hijos, hogar, actividades, etc.

¿Cómo son las personas dominantes y controladoras en sus relaciones personales?

  1. Hacen muchas preguntas y abusan del teléfono: ¿Dónde estás? ¿con quién? ¿a qué hora vuelves? ¿Qué estás haciendo?
  2. No permiten a los demás ser como son. Son personas prejuiciosas. Imponen su forma de ver el mundo.
  3. Anulan los sentimientos de los demás en lugar de interesarse genuinamente por ellos.
  4. Imponen la resolución de los conflictos y se niegan a negociar.
  5. No conoce el diálogo verdadero, la persona más bien cree ser portadora de la absoluta verdad. 
  6. Son muy perfeccionistas desde su propia visión de la perfección. Esperan que los demás hagan las cosas como ellos las harían.
  7. No aceptan un “no” por respuesta.
  8. Son propensos a escuchar conversaciones ajenas. Su ámbito de control abarca más allá del propio hogar, trabajo, etc.
  9. Es común que hayan sido lastimados en la infancia. El hogar era a menudo disfuncional y la persona no obtuvo la seguridad que necesitó. También es común que haya habido abandono familiar por parte de uno de los progenitores.

Consejos para lidiar con la persona dominadora y controladora

  1. Poner límites: ¿Cuántas llamadas son aceptables al día? Aprender a negociar.
  2. No intentar controlar ni dominar al controlador: sólo favorece que se empeore el conflicto.
  3. Establecer prioridades y elegir en que areas se va “luchar” y en cuáles no. Seleccionar las más importantes.
  4. Mucho cuidado con las relaciones de co-dependencia. Ante todo evitar caer en una especie de Síndrome de Estocolmo Doméstico donde la víctima es además cómplice de la situación.

¿Cómo dejar de ser una persona controladora y dominadora obsesiva?

Lo más aconsejable y la vía más directa será solicitar ayuda profesional, de un psicólogo o un coach. La vía más lenta es a través del desarrollo personal, atendiendo muy especialmente a los siguientes puntos:

  1. Liberarse de su necesidad de perfección. La perfección es en cualquier caso siempre relativa. 
  2. Liberarse de la necesidad de tener razón todo el tiempo. La percepción del mundo y la realidad es diferente para cada persona. ¿Cómo podríamos cortar todo según nuestro patrón?
  3. Aprender a aceptar más y juzgar menos. Celebrar la individualidad de cada persona, lo maravilloso es poder enriquecernos juntos. Además nunca llegamos a saber de todo el equipaje emocional y vivencial que cada persona carga a sus espaldas.
  4. Aprende a fluir con el momento. Quizás las cosas no son como las habíamos planificado, pero siempre podemos elegir vivir las situaciones que nos toquen con la mente abierta y preguntándonos ¿Qué hay aquí para mí? ¿Qué aprendizaje debo recoger?
  5. Aprender a delegar. No cargues todo el peso en tus espaldas: aprende a confiar y delegar tareas y responsabilidades y déjate ayudar. El trabajo en equipo, cuando efectivo, es reconfortante y estrecha lazos entre las personas.
  6. Trabajar la autoestima y revisar creencias. Convertirte en observador de tus propias emociones y acciones. Entender que te lleva de X a Z. Analizar que ha podido causar esta necesidad de controlar personas y/o situaciones.
  7. Cerrar heridas y abrir puertas. Menos miedo y más amor.

Libros de desarrollo personal recomendados que te pueden ayudar a comprender y tener mejor gestión emocional (Amazon)

Seguro que conoces a más de una persona que encaja en esta descripción o quizás incluso te has reconocido a ti misma en algunos puntos… Me encantará leer en el hilo de comentarios tu experiencia al respecto… ¡Será muy enriquecedor compartir experiencias, te espero! 😉

Un saludo,

Cristina

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23 comentarios en “Emociones que nos enferman: [2] La necesidad de Controlar y Dominar”

  1. Interesante post Cristina.

    Personalmente creo que la figura de la persona dominante, controladora, egoísta (vamos la típica del culebrón de media tarde), es alguien que acaba destrozando todo lo que tiene a su alrededor; las personas necesitan un espacio para respirar, intentar controlar cada paso que el otro da, al final es asfixiante y hace la convivencia o el tipo de relación que sea, insoportable.

    Hasta qué punto una persona así, sabe que se está envenenando con su propio veneno, es una cuestión difícil de responder; su necesidad de control se superpone a cualquier otro sentimiento.

    Si coincides con alguien así, si puedes intentar ayudarla sin salir dañada (cosa difícil), vale, para mí es admisible; pero si haces lo que puedes y ves que están poniendo mucha energía, para un escaso resultado, lo mejor es intentar alejarse, aunque depende del tipo de relación, como es obvio.

    Una persona así, creo que hasta que no se da un batacazo brutal y toca fondo, no es consciente de lo equivocado de su modo de actuar y de ser.

    Tiene muy buena pinta esta línea de emociones que enferman que incluyes en el blog. Te felicito por ello.

    Un afectuoso saludo

    1. Hola Adela Emilia, gracias por tu visita y tu comentario. La verdad es que es un patrón de comportamiento sumamente complejo y hasta “venenoso” como tú bien dices. Yo siempre quiero pensar que todo el mundo merece una oportunidad, y que se pueden ir limando asperezas poco a poco y demás, pero no sé hasta que punto podría convivir con una persona con estas características, si te digo la verdad. Creo que sólo podría intentarlo si viera a esa persona comprometida seriamente y trabajando (con ayuda profesional preferiblemente) en su desarrollo personal. Muy difícil para la persona que lo sufre y los de su entorno.
      Me alegro que te guste la linea de “emociones que nos enferman”, creo que es importante que nos demos cuenta como estos patrones y sus emociones asociadas nos dañan a todos los niveles, incluso físicamente, materializando ese dolor y sufrimiento interno.
      Un abrazo,
      Cristina

  2. Hola Cristina,

    Pues, aunque cada vez lo llevo mejor, me he sentido identificada cuando hablabas del miedo a quedarse sola, con una misma y ver qué está ocurriendo.

    Nunca he sido de controlar a los demás, pero sí mi espacio, el orden era “demasiado” importante. Mientras que cada vez me relajo más y soy más yo. Ya no busco excusas para quedarme conmigo, escucharme, darme espacio y valorarme.

    Una de mis claves: la escritura. He aprendido a escribir cuando me sucede algo, o cuando no me siento bien. Plasmar lo que me pasa, lo que me tiene mal y dejarlo ir, para mí ha supuesto un ejercicio totalmente beneficioso.

    Un saludo enorme.

    1. Hola Conchi, gracias por tu visita y tu comentario. Pues si has identificado ese miedo ya has hecho más camino que el 99% de la gente que hace todo lo posible por no quedarse nunca verdaderamente “a solas” y ni siquiera es consciente de ello 🙂 La escritura terapéutica es algo que me fascina también, de hecho por ahí tengo un proyecto en mente relacionado con esto… ya te pediré opinión! 😀
      Un saludo guapa,
      Cristina

  3. Con todo lo positiva que soy no me gusta para nada estar con estos tipos de personas. Creo que esas personas que intentan controlar y dominar a los demás son personas inseguras que se refugian en una personalidad de fuertes cuando no lo son. Estos consejos me vienen muy bien para lidiar con una personas así.
    Saludos.

  4. Hola Cristina, cuando he leído los rasgos de las personas que intentan dominar y controlar, y me han dado escalofríos. Durante años he tenido una amistad así, y me ha costado verlo, ahora me estoy alejando silenciosamente: ya no puedo más. Lo que me aporta, no me compensa con la energía que me roba. Y, si te soy sincera si fuera un familar o alguien con quien la relación sería casi “obligada” pues intentaría lidiar con esa persona, pero no lo he conseguido hasta ahora. Así que tiro la toalla. ¡Me siento liberada, mucho!

    Un abrazo,

    1. Hola Ana, gracias por tu visita y tu comentario. La verdad es que te entiendo completamente. Me has hecho recordar el día que leí por primera vez sobre las personas narcisistas, y yo tenía justamente un “amigo” así. Me quedé de piedra, de repente todo tuvo sentido. Menos mal que aparte a esa persona de mi vida a tiempo, demasiadas energías malgasté intentando ayudar a alguien que no quería ser ayudado.
      Un saludo,
      Cristina

  5. Hola Crisitna, pues yo durante años necesitaba controlar mi exterior, las situaciones que me rodeaban y me causaba angustia el no poder controlarlo todo, es algo que durante mucho tiempo he estado trabajando, hoy en día es algo que ya no me preocupa, simplemente me dejo llevar.

    Un abrazo.

    1. Hola Raquel, gracias por compartir tu experiencia. Es fabuloso que hayas hecho las paces con esos miedos, que nunca es tarea fácil, por eso que te felicito. Debe de agotar física y psicológicamente demasiado esa necesidad de control, ahora tienes esa energía disponible para cosas mucho más productivas, claro que sí.
      Un saludo, guapa,
      Cristina

  6. Muy muy interesante Cristina, dibujas la personalidad de las personas controladoras con rigor y respeto, me gusta. Lo tendré en mis favoritos para enviarselo a más de un conocido y cliente. Mil gracias.

    1. Hola David, muchas gracias por tu visita y tu comentario. Eso he intentado, hacerlo desde el respeto, sobre todo, porque todos nos podemos desequilibrar hacia esa parte controladora en ciertos momentos o situaciones, aunque sean puntuales, y porque todos tenemos nuestra valía como personas y todos tenemos aspectos por pulir. Me alegro que te haya gustado y si te animas a compartir, mejor que mejor 🙂 Un abrazo fuerte,
      Cristina

  7. Muy muy interesante. Creo que todos tenemos personas de este perfil cerca y es difícil lidiar con esas actitudes. Sin embargo, como en cualquier faceta de la vida, las experiencias que han llevado a esas personas a adoptar esos patrones de comportamiento no deben olvidarse.
    Me gusta el aporte y las pautas que ofreces, Cristina, para reconducir estas situaciones y conductas. A veces tengo la impresión que no hay personas tóxicas sino situaciones tóxicas que, con buenas herramientas y predisposición, se pueden subsanar.
    Gracias!!

    1. Hola Jose, muchas gracias por tu visita y tu comentario, que además en muy enriquecedor 🙂 Sí, así es, cada uno lleva su mochila, y si nos pusieramos la de otro entenderíamos mucho mejor sus razones. Yo prefiero pensar que no hay tal cosa como “personas tóxicas” sino personas con “estructuras tóxicas” de pensamiento y acción. La verdad es que es un tema muy interesante para debatir horas y horas 😉 Un abrazo,
      Cristina

  8. Me he visto completamente reflejada. Muy muy triste!!!! Mi marido ha dicho hasta aquí y lo entiendo y mis hijos porque son menores pero si no, también me lo dirían. Mi mochila tiene inseguridad desde niña, muy manipulable, llamando la atención pero reservada y dominante, siempre tenía la verdad. Desagradable. Y con un padre controlador y dominante. Sin amor ni sentimientos hacia su familia. Y yo, hago lo mismo. Quiero y deseo cambiar pues mi familia es lo más importante. Será duro pero espero dar pasos seguros y positivos para ser la persona que realmente quiero ser y que se merece mi familia.
    Gracias por describir tan detalladamente está forma de ser tan destructiva con los que te rodean.
    Mi marido no es psicólogo pero me tiene calada y me describe mejor que yo misma.
    Contactaré con un profesional que me guíe.
    Un saludo

    1. Hola Pepita, muchas gracias por compartir tu experiencia. Como decimos en el coaching, detrás de cada actitud, sea la que sea, hay una intención positiva, ¿cuál es la tuya? Lo más importante es que estás tomando consciencia y visión de la situación y estás dispuesta a trabajar en ello. Cuando tú empieces a cambiar, todo cambiará a su vez, la calidad de tus relaciones, cómo te sientes contigo misma, todo. Ánimo y un abrazo enorme,
      Cristina

  9. Hola Cristina
    Increiblemente precisa la descripcion de una persona controladora.
    Hasta hace nada pensaba que mi mujer lo que tenia era genio o caracter y no es asi.
    Dos veces, me he largado por la puerta, dejandola con la palabra en la boca, y parece que se le bajaban los humos. Le dije lo que no me gustaba de esa actitud, no sirvio para nada.
    Estar enamorado de tu pareja hace que se camufle la evidencia. Pero esta vez ya he reventado y he dicho basta. He soportado esto durante años y no tengo porque seguir haciendolo.
    Si os encontrais en una situacion incomoda, extraña o que no os cuadra, siempre hay un motivo. No os corteis de contarselo a amigos, familiares y a un psicologo, os sera de gran ayuda.
    Un saludo

    1. Hola Pablo, muchas gracias por tu visita y tu comentario, y sobre todo, por animarte a compartir tu historia y por el llamamiento que haces. Creo que tienes mucha razón. Muchas veces nos quedamos estás cosas para nosotros, y llegamos incluso a dudar si están en nuestra cabeza o si realmente es “anormal” loq ue está ocurriendo y estamos en una relación insana. Compartirlo con personas de muy buena confianza y que puedan ser lo suficientemente objetivas es importante. Buscar ayuda profesional de un psicólogo o incluso un coach también. Te deseo lo mejor en este camino y en este aprendizaje. Un gran abrazo,
      Cristina

    2. Hola Pablo,me has ahorrado escribir lo mismo que tu. Letra por letra. Me siento totalmente identificado.
      Un saludo y suerte!!
      Y muchas gracias a Cristina por hacer ver este problema de un modo tan claro.

  10. Hola cristina, gracias por el post. Lamentablemente me veo reflejado en el al 120%. he conseguido alejar a gente a la que queria de verdad y ahora que he empezado una nueva relacion estoy precisamente consiguiendo lo mismo. Alejarla. La entiendo perfectamente y entiendo a toda la gente que nos prefiere tener mas lejos que cerca. Yo sabia que algo no funcionaba en mi pero no le ponia nombre. siempre argumentaba que no encontraba a la persona indicada, siempre habia excusas para culpabilizar a la otra persona de lo sucedido. Y el culpable soy yo. Voy a buscar ayuda enseguida y ponerle empeño en conseguirlo. Lo necesito. Muchas gracias.

    1. Hola Server, Muchas gracias por tu visita, tu comentario, y sobre todo, por compartir tu propia experiencia desde la vulnerabilidad. Ya has hecho uno de los pasos más importantes, que es hacerte cargo de la parte que te toca y decidirte a tomar acción buscando ayuda. Te deseo lo mejor en este camino de crecimiento personal que seguro te va a hacer mucho más libre. Un fuerte abrazo,
      Cristina

  11. Hola Cristina, yo soy mucho de lo que escribe, ya me lo han comentado pero no me doy cuenta hasta que pierdo oportunidades, muchas veces mis relaciones de parejan se van por no controlar mi actitud, ya no quiero perder más, necesito ayuda. Es feo siempre pensar y estar en soledad, uno no sabe cuanto daño se hace y hace hasta perder lo que tiene

    1. Hola Sandra, gracias por tu visita y tu comentario. Lo importante es que eres consciente de ello y eso siempre es el primer paso para el cambio. Seguro que con foco y conciencia verás cómo ir redirigiendo las cosas 😉
      Un gran abrazo,
      Cristina

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