trucos para masticar mejor los alimentos y mejores digestiones

Cómo comenzar a comer de manera consciente – 10 Pasos

¿Cuánto tiempo reservas para sentarte a comer? ¿Cuánto tiempo tardas en terminar el plato que tienes delante? ¿Cuántas veces dirías que masticas cada bocado? ¿Te paras a agradecer la abundancia de alimentos a la que tienes acceso?

La verdad es que la mayoría de nosotros más que comer conscientemente lo que hacemos es engullir. Apenas masticamos unas pocas veces lo que nos llevamos a la boca para enseguida tragar. No le concedemos al masticar bien la importancia que se merece. No saboreamos apenas los alimentos  y comemos de forma frívola y desagradecida.

Los niños instintivamente mastican bastante tiempo cada bocado y saborean la comida. Pero tal como nos hacemos mayores entramos en el hábito nefasto de la prisa. Pero es importante masticar y ensalivar bien los alimentos para “beber” la comida solida y “comer” las bebidas.

 

La importancia de masticar bien los alimentos

El metabolismo de los alimentos comienza desde la boca, y entran en juego la saliva, las papilas gustativas y los dientes.

La saliva ayuda a crear el bolo alimenticio, y las papilas gustativas proporcionan información al cerebro para la segregación de las substancias necesarias para descomponer los alimentos específicos que nos estamos llevando a la boca.

Además con la saliva segregamos ptialina, enzima encargada de descomponer los hidratos de carbono.

Si no masticamos bien los alimentos no damos tiempo a que estos procesos ocurran correctamente.

 

¿Qué ocurre cuando no masticamos bien los alimentos?

El hecho de no masticar bien dificulta la segregación adecuada de las enzimas y hace trabajar más duro a los órganos.

Masticar mal hace que lleguen al estómago alimentos sin triturar y que las digestiones se alarguen y sean menos efectivas.

También será más difícil que el organismo pueda separar correctamente las sustancias beneficiosas de las perjudiciales: será más difícil la absorción de nutrientes y más fácil intoxicarnos.

Otros síntomas de masticar mal y comer rápido son: hinchazón, intestino en mal estado, pesadez, gases, eructos, dolor abdominal y atascos en la eliminación.

Y muy importante: ¡será más fácil que comamos en exceso! Nos toma unos 20 minutos llegar al estado de saciedad desde el momento en que empezamos a masticar e ingerir alimentos.

 

10 Consejos DIY (hazlo tu mismo) para comer conscientemente

#1- Date tiempo. Asegúrate de que dispones al menos de 30 minutos para sentarte y comer. Asegurate que la TV. la radio, el móvil y otras distracciones estén apagadas y lejos.

#2- Siéntate con la espalda erguida, haz un par de respiraciones profundas mientras agradeces hacia tus adentros la comida nutritiva que tienes delante.

#3- Contempla el alimento que tienes delante. Aprecia su olor, sus colores, su textura, su temperatura.

#4- Si estás comiendo en compañía disponte a charlar amigablemente, pero no olvides masticar bien, y ante todo… ¡evita discusiones y enfados!

#5- Toma un pequeño pedazo en tu tenedor cada vez.

#6- Cuando el alimento esté en tu boca, mastica bien y aprecia su sabor, su textura y como cambia su sabor a medida que se convierte en una pequeña masa bien triturada. Agradece la abundacia.

#7- Intenta masticar unas 30 veces cada bocado. Debería pasar totalmente masticado y en estado semi líquido a tu estomago.

#8- Deja el tenedor sobre la mesa entre bocado y bocado. Te ayudará a evitar el ansia de pasar rápido al próximo bocado.

#9- Resiste la tentación de apresurarte al final, ya sea por estar quedando saciada o ante la expectación de tomar tu café o tu postre. Cada cosa a su tiempo.

#10- Date unos minutos al final de la comida para permanecer sentada y disfrutar la sensación de estar saciada pero no excesivamente llena ni hinchada.

 

No dudes que tu organismo se beneficiará si tu estás disfrutando ese alimento y tienes pensamientos positivos mientras lo masticas y lo ingieres. Estos pensamientos positivos ayudan al organismo a segregar sustancias beneficiosas.

Además el acto de masticar en sí produce endorfinas y por lo tanto sensación de bienestar.

Y por último, bebe solo hasta media hora antes de la comida o dos horas después de ésta para no interferir con la actividad de los fluidos gástricos.

 

Saludos,

Cristina

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